Simplemente teclearé mi vida, digamos que esto será como una especie de diario. Dudas preguntas o consejos: alba.esuriz@gmail.com
jueves, 29 de noviembre de 2012
Análisis al odiado verbo: Gritar.
La mayoría de la gente se pasa la vida gritando, sin un motivo, sin un objetigo fijo al que seguir.
¿Que pasaría si todos dejásemos de gritar y nos parásemos a escuchar al resto de la gente?
Todo sería tan distinto, podríamos escuchar todo lo que pasa por nuestra cabeza, sería fantástico descubrir lo que realmente queremos en la vida, cual es la razón de nuestra existencia.
Pararos a pensar que sería de nuestra vida sin esos momentos que hacen que nos diferenciemos del resto, por ejemplo esos días en los que llegas a casa y necesitas estar solo, con tus pensamientos, porque sino te volverías loco.
Es necesario gritar, no lo pongo en duda, pero todos necesitamos un poco de silencio en medio de nuestras ajetreadas vidas.
Hay días en los que solo te apetece llorar, quizás sin razón, simplemente porque necesitas descargarte a solas, sin que haya nadie cerca y gritar a los cuatro vientos que el mundo en el que vives no es justo, entonces sí, grita y predica a los cuatro vientos tus ideales, quizás no sean compartidos por todo el mundo pero almenos por mi parte si serán respetados.
Gritar no es sinónimo de malestar ni tampoco de alegría, sino de ambos. Por eso querído verbo, te invito a tomarte unas vacaciones, tiempo suficiente en el cual decidiré que acepción es la correcta para tí y así puedas encontrarte más cómodo en tu nuevo puesto.
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